■ Un pato. Un camión de guerra. Una carretera repleta de zombis.
El mundo ha caído y todas las autopistas están infestadas de muertos vivientes.
Solo queda un pato muy cabreado.
Súbete al camión de guerra, pisa el acelerador y no te detengas jamás.
■ Una defensa que avanza
Ábrete paso entre las oleadas de zombis que se cierran por ambos lados.
Aquí no se trata de aguantar la línea, sino de romperla.
Sin juego automático. Cada segundo exige una decisión.
■ Partidas roguelike, nunca dos iguales
Elige un arma cada vez que avanzas.
Calcina a la horda con el lanzallamas. Derrítelos con el cañón de veneno.
Invoca rayos desde el cielo. Atraviésalos con el cañón láser.
O borra la carretera entera con el cañón de energía de protones.
Cada combinación de armas crea una partida distinta.
La misma fase nunca se desarrolla igual dos veces.
■ Mejora tu camión de guerra
Cuanto más lejos llegas, más pesado ruedas.
Refuerza el camión, acumula potencia de fuego y avanza más en cada partida.
■ De granjas zombis a ciudades fantasma
Campos en llamas. Autopistas desérticas azotadas por tormentas de arena. Una ciudad fantasma cubierta de niebla.
Cada región trae sus propios zombis y jefes.
Identifica el tipo de enemigo y lleva el arma adecuada.
■ Modo carretera infinita
¿Hasta dónde puedes llegar?
Enfréntate a una horda sin fin y bate tu récord de distancia.
Arranca el motor. Nos vemos al final de la carretera.